Cómo montar un gimnasio en casa

gimnasio casero

A pocos días de finalizar el año, es tradición ir haciendo una lista de propósitos u objetivos. Año tras año, suelen ser parecidos.

Encabezan la lista apuntarse al gimnasio (o hacer deporte), a clases de idiomas, ahorrar, etc. Todos estos propósitos o deseos están muy bien si detrás de ellos hay una verdadera intención. Por eso, en este post te ayudamos a facilitarte a hacer deporte. No podemos apuntarnos al gimnasio por ti… pero te vamos a facilitar esta tarea para que hagas deporte cómodamente en casa. ¡Vamos a por el gimnasio casero!

Elige la estancia 

¿Ya tienes decidido el espacio que hará de gimnasio? Si es una zona aislada de la casa (garaje, buhardilla, etc.) mejor, pero si no es el caso, no hay problema. Puedes hacer deporte en la zona más apartada del salón, o en un dormitorio. Lo que importa es que tenga buena ventilación y no tenga un exceso de humedad que complique realizar los ejercicios.

gimnasio casero

Acondiciona tu gimnasio casero

Es importante que cuentes con un espejo lo suficientemente grande para que puedas verte de cuerpo entero al hacer tus ejercicios. Sabrás si los estás haciendo bien.

Por otro lado, si tienes la posibilidad de pintar este espacio tendrás más motivación. Para cargarte de energía, nada mejor que los colores vibrantes para conseguir tus objetivos. El naranja, el amarillo e incluso el rojo, son los mejores tonos para ello. Si prefieres no pintar, un cuadro o lámina que te guste será muy beneficioso.

El suelo es otro factor importante. Es importante proteger el suelo, ya que de no hacerlo corremos el riesgo de que con el tiempo se acaben rompiendo las losas. También por el ruido, si tenemos vecinos debajo. Por otra parte, tienes la opción de acolchar el suelo.

Material de entrenamiento

Como buen gimnasio casero en el que se convertirá, el material de entrenamiento también será casero. Utiliza tu imaginación y adapta el mobiliario. El sofá, un mueble, una silla, etc. podrán hacer de soporte para realizar multitud de ejercicios. ¡Con imaginación y buena música no tendrás límites!

Por supuesto, la esterilla no te faltará para hacer abdominales, así como mancuernas, pesas, pelotas, cintas de resistencia…

Cuando termines tus ejercicios guarda todo el material en un armario. A continuación, relájate con un buen baño o ducha. Y sigue disfrutando de tu casa como siempre.

¡Ya no tienes excusa!