Cómo limpiar tu lavadora

Rutina de limpieza de lavadora

Si hay un electrodoméstico que es el rey de la casa, junto con la nevera, esa es la lavadora. En poco tiempo y sin mucho esfuerzo deja limpia nuestra ropa, pero exige de un sencillo modo de mantenimiento para eliminar los restos de suciedad que no absorben las tuberías.

Para devolverla a su estado original, podemos mantener una rutina fácil para una limpieza de lavadora que, en sólo tres pasos, la hará relucir. Te aconsejamos que, cada tres meses realices un ciclo de lavado con agua caliente sin detergente alguno. En el cajetín del detergente, echa dos vasos de vinagre y deja que la lavadora acabe el ciclo. De esta forma eliminarás las bacterias que se hayan formado dentro de la lavadora.

Para mejorar el resultado debes realizar un segundo paso, que consiste en mezclar un litro de agua templada con un vaso de vinagre y, mediante el uso de una esponja y un cepillo de dientes, limpiar las zonas de entrada de detergente y suavizante. Si tu lavadora te lo permite, facilita mucho la tarea poder extraer el cajetín del detergente y ponerlo a remojo con agua caliente y vinagre.
Ten en cuenta que donde más suciedad se acumula es la zona de entrada del detergente y del suavizante, junto con la goma de la puerta.

Por último, programa un nuevo ciclo de lavado únicamente con agua caliente para enjuagar todo el interior de la lavadora. Verás cómo queda en perfectas condiciones.
Para eliminar el moho que se suele crear en la goma de la puerta, disuelve un chorro de lejía en agua y frótalo, a continuación pásale otro paño para eliminar la lejía y finalmente sécala para evitar que quede húmeda.